BYD puso el Da Han (Great Han) en dealers chinos el 24 de agosto. Los precios van de 249.900 a 299.900 yuan (desde unos US$37.180). Es el sedán flagship con el que la marca ataca el segmento grande frente al Model S y rivales locales de lujo eléctrico.

La versión RWD declara 370 kW y hasta 1.008 km CLTC; la AWD, 570 kW y 880 km. El flash charging promete pasar del 10 al 97% en alrededor de nueve minutos. Suma DiSus-A, dirección en el eje trasero (radio de giro 4,95 m) y el paquete DiPilot 300 / God’s Eye B.

En medidas: 5.256 mm de largo, 1.999 de ancho, 1.510 de alto y 3.130 mm de batalla. Es un sedán de verdad grande, no un liftback compacto disfrazado de flagship.

De momento las cifras de autonomía son ciclo CLTC, más generoso que EPA o WLTP; habrá que tomarlas con esa salvedad. Aun así, el combo de precio, carga ultrarrápida y chasis activo pone presión a quien cobraba prima solo por la marca.

Para el mercado chino de sedanes grandes eléctricos, agosto deja un jugador más en piso de venta. Si el flash charging se sostiene en uso real, el Da Han puede mover el tablero más que un comunicado de prensa.