La NHTSA amplió a unos 1.164.820 vehículos con sistema eBoost su investigación por pérdida de asistencia de freno. El expediente deja atrás la evaluación preliminar y entra en análisis de ingeniería: ya no se habla solo de fallas al detenerse, sino de reportes de pérdida inmediata de asistencia en movimiento.

En el radar aparecen Cadillac Lyriq, Chevrolet Blazer EV y Equinox EV, Colorado, GMC Canyon, Honda Prologue, Acura ZDX y otros modelos con el mismo hardware. El Office of Defects Investigation suma 745 incidentes, 22 choques o incendios y 5 casos con lesiones.

GM había apuntado a husillos fracturados como causa. El regulador, sin embargo, señala que los reportes nuevos describen un patrón distinto: el pedal se pone duro mientras el auto aún circula. Esa diferencia es la que justifica el salto de fase.

Para dueños de esos EV y pickups ligeros, de momento no hay recall formal de esta investigación ampliada; es una sonda. Aun así, conviene estar atento a boletines de servicio y a cualquier campaña que derive del análisis.

La asistencia eléctrica de freno es crítica en vehículos pesados de batería. Si la NHTSA confirma un defecto de diseño o fabricación, el siguiente paso típico es un recall de gran escala. Habrá que ver qué concluye la ingeniería.