Tesla dejó de vender su techo solar premium. La URL de Solar Roof ahora redirige a la oferta de paneles convencionales; Electrek lo había adelantado la semana previa y Reuters confirmó el cambio. La compañía no respondió de inmediato al pedido de comentarios.

El producto nació en 2016, cuando Elon Musk presentó las tejas al adquirir SolarCity. En 2021 la meta era 1.000 instalaciones por semana; las cifras reales quedaron muy por debajo. Cerrar Solar Roof cierra también un capítulo de marketing de la era SolarCity.

En paralelo, Tesla presentó planes en Texas por unos US$10.100 millones para una fábrica de celdas solares cerca de Houston, con cerca de 9.712 empleos permanentes proyectados. El mensaje industrial es claro: paneles de volumen, no tejas premium de nicho.

Para dueños que ya tienen Solar Roof, el anuncio no implica per se un retiro del producto instalado; es el fin de la venta nueva. Habrá que ver cómo Tesla sostiene refacciones y servicio a largo plazo.

El giro hacia paneles tradicionales y manufactura en Texas encaja con una estrategia energética más escalable. El techo “invisible” fue una promesa bonita; el negocio, de momento, apunta a silicio más convencional.