Tesla fijó el 24 de septiembre de 2026 para inaugurar la fábrica dedicada del Semi en Nevada, junto a Gigafactory Nevada. El edificio suma cerca de 1,7 millones de pies cuadrados y forma parte de la expansión de US$3.600 millones anunciada en 2023.

La capacidad nominal se estima en 50.000 unidades al año. Hay dos variantes en catálogo: Standard Range (~325 mi) y Long Range (~500 mi), con tren de 800 kW y más de 1.000 hp. El Megacharger promete cargar alrededor del 70% en unos 30 minutos, cifra clave para flotas de larga distancia.

La inauguración es, en buena medida, ceremonial. Tesla ya producía y entregaba Semi en programas de prueba desde que arrancó el volumen en abril. Aun así, cortar el listón de una planta propia marca el paso de prototipo a producto industrial.

Para operadores de flota el mensaje es de continuidad: hay fábrica, hay dos rangos y hay plan de carga rápida. Lo que falta por ver es el ritmo real de ramp-up frente a esa capacidad de 50.000. En camiones eléctricos, el cuello de botella suele ser más logística y energía que el discurso de inauguración.

Nevada refuerza así su rol como hub de Tesla más allá del Model 3/Y. El Semi deja de ser solo un video de presentación.