Circuló el rumor de que Tesla retiraba equipo de FSD y su data center en Shanghái. La filial china lo negó: el data center “opera con normalidad”, el reclutamiento de ADAS se acelera y los rumores fueron reportados a la policía.
El contexto explica por qué el chisme prendió. China no figura en la lista de 12 mercados con suscripción FSD Supervised —sí están EE.UU., Canadá, Australia, Corea y varios de la UE—. Sin precio ni rollout amplio publicado, el software que debería diferenciar a Tesla frente a rivales locales sigue en limbo.
Mientras tanto, Xiaomi, Huawei y XPeng expanden asistencia urbana. La presión competitiva es real: en calles chinas la narrativa de “quién maneja solo mejor” ya no la escribe solo Tesla.
Negar el retiro no equivale a anunciar FSD Supervised en China. De momento, la compañía defiende presencia técnica y talento; el producto de suscripción sigue ausente del menú local.
Para dueños y observadores, el dato útil es doble: hay infraestructura y hiring, pero no hay fecha de FSD de pago en el mercado que más EV vende en el mundo. Habrá que ver si el desmentido adelanta un anuncio o solo apaga un incendio mediático.