Leapmotor cerró agosto con 103.129 entregas, +80,72% interanual y +1,84% frente a julio. Es el quinto mes récord seguido y el segundo por encima de las 100.000 unidades. En el acumulado enero–agosto van 560.883 (+70,55%).

La meta anual es un millón. Para llegar, necesita del orden de 109.779 al mes en el resto del año: ambicioso, pero ya no parece ciencia ficción con el ritmo actual. En paralelo, la ofensiva overseas con Stellantis avanza: B10 y C10 entran a Argentina vía la red del grupo, y la meta de exportación ronda las 200.000 unidades en 2026.

Para Stellantis, el volumen de Leapmotor es una de las pocas historias de aceleración clara en el portafolio. Para el comprador en mercados donde lleguen esos modelos, el dato útil es que la escala ya no es piloto: son seis dígitos al mes. De momento, el cuello de botella a vigilar es si la calidad y el servicio acompañan al ritmo de fábrica. El vínculo con Stellantis deja de ser solo accionario cuando B10 y C10 usan la red del grupo en Argentina. Si la meta overseas de ~200.000 en 2026 se acerca, Leapmotor pasa de marca china con socio europeo a suministro real en más de un continente. El riesgo simétrico es calidad y postventa a ese ritmo. Por ahora, los números de entrega van delante del escepticismo.