El segundo recall del día apunta a 10.001 vehículos 2026 —Bronco, Explorer, Ranger y Mustang— con motor EcoBoost 2.3 litros. El riesgo es falla de la cúpula del pistón: una grieta tipo crater en el inserto de níquel/aluminio. Señales típicas: check engine, misfire y ruidos anormales. En el peor caso, pérdida de potencia.
Ford inspeccionará y, si encuentra el daño, reemplazará el long block. No es un “reflash” ni un kit menor: es intervención de motor. Sumado al recall del arnés de Mustang publicado el mismo día, el total ronda las 160.000 unidades entre ambas campañas.
Para el dueño, el checklist es corto: verificar VIN, no ignorar luces de motor ni ruidos nuevos, y agendar inspección cuando el dealer tenga el procedimiento listo. Habrá que ver cuántos long blocks terminan cambiándose en campo; de momento, la marca ya definió el criterio de remediación. La grieta crater en el inserto níquel/aluminio es un modo de falla físico, no un glitch de calibración. Por eso el remedio sube a long block cuando hay evidencia. Dueños de Bronco, Explorer, Ranger y Mustang 2026 con el 2.3 deberían tratar misfires y ruidos como prioridad de taller, no como molestia. El paquete combinado del día —arnés más pistones— deja a Ford con dos frentes de potencia abiertos a la vez.