La NHTSA subió el tono: un Special Order fechado el 10 de septiembre —y reportado el 15 por Electrek— obliga a Tesla a responder bajo juramento 21 solicitudes firmadas por el Chief Counsel Peter Simshauser. El expediente viene del AQ26002 y el reloj corre hacia el 30 de septiembre.

El nudo técnico es el FMVSS 135. Esa norma pide freno de servicio por “foot control”; el Cybercab no trae pedal. La agencia ya había dicho que, sin ese control, no se puede autocertificar a ese estándar. Tesla, a diferencia de Zoox, no tiene exención Part 555 (Zoox sí, hasta 2.500 unidades al año). La orden pregunta, en sustancia, cómo es legal vender el vehículo sin ella.

Mentir u omitir no es gratis: hay sanciones civiles y, en escenarios extremos, penales —multa o hasta 15 años—. Electrek cifra el techo civil en torno a US$139 millones si no hay respuesta a tiempo.

Para el producto, el mensaje es claro. El robotaxi sin volante puede circular en pruebas de Austin; venderlo como vehículo de calle choca con un reglamento escrito para pedales. Habrá que ver si Tesla pide exención, empuja un cambio de norma o redefine el uso del Cybercab.