General Motors tomó el camino contrario al de Ford y Stellantis en pickups light-duty. El rediseño de Silverado y Sierra —el primero de peso desde 2019— llega en el cuarto trimestre con un diesel mejorado y un tanque opcional que promete más de 900 millas de highway entre cargas.

Mark Reuss dibujó la diferencia: no es lo mismo “añadir un híbrido a un powertrain existente” que optimizar diesel. El problema es el precio del combustible: el diesel USA ronda récords cerca de US$6 por galón. El F-150 híbrido anda alrededor de 23 mpg; el diesel 4WD actual de GM cerca de 24 mpg, pero el costo anual de combustible puede salir más alto precisamente por el precio del diésel.

Ram, por su lado, planea una pickup EREV con cerca de 690 millas entre paradas. Tres estrategias, un mismo segmento. GM defiende autonomía de tanque y remolque; Ford vende eficiencia híbrida cotidiana; Stellantis apunta a extender el rango con generador.

Quien compre Silverado/Sierra en el ciclo nuevo debería comparar no solo mpg, sino dólares por milla con el diésel caro. La ficha técnica no cuenta toda la historia del recibo.