Nio abrió un recall en China que afecta a 686 Firefly fabricados entre el 20 de marzo y el 2 de abril de 2026. El registro SAMR es S2026M0114V. El defecto está en el sensor de torque de la columna de dirección: una interferencia física entre el harness y el rotor puede mandar señales anormales, encender la luz de aviso y, en el extremo, dejar sin dirección asistida.

El remedio es directo. Inspección gratuita y, si hay interferencia, reemplazo del harness. La marca notificará por app, SMS o llamada. El universo es chico —686 unidades—, pero el riesgo es de esos que no se negocian: perder power steering en movimiento.

En español mexicano conviene decirlo claro: es un recall de seguridad, no un aviso cosmético de software. Quien tenga un Firefly de ese lote debería atender la notificación sin esperar a que la luz se encienda en carretera.

Fuera de China el Firefly todavía es exótico, pero el episodio suma a la lista de recalls EV por componentes de dirección y arneses —un recordatorio de que el tren motriz eléctrico no elimina la mecatrónica clásica.