Tesla volvió a abrir la llave de depósitos del Roadster: US$5.000 con tarjeta —reembolsables— y un wire de US$45.000 en diez días. Hasta que no llega el wire, la reserva no se considera cerrada. Electrek sitúa el unveil el 1 de octubre cerca de Waco, Texas, con promesa de pricing, specs y targets de producción.
El contexto es pesado. Las primeras reservas de 2017 siguen sin entrega y el proyecto acumula al menos ocho retrasos. En Polymarket, la probabilidad de entrega en 2026 está por debajo del 5 %; la de 2027 ronda el 61 %. En otras palabras: hay quien pone US$50.000 sobre una presentación, no sobre una fecha de patio.
Para el comprador serio, el unveil de Waco será la prueba. Si salen specs de producción creíbles y un plan de planta, el depósito tiene sentido especulativo. Si salen renders y vaguedades, el wire de US$45.000 es un préstamo barato a Tesla.
De momento, la compañía cobra cash antes de enseñar el producto final. No es ilegal; tampoco es un argumento de confianza. Quien reserve debería leer la letra chica del reembolso antes de mandar el wire.