Tesla cruzó un hito más de integración vertical en el programa Robotaxi. La cuenta Robotaxi publicó el 23 de septiembre el primer Cybercab construido con material de cátodo fabricado en casa, de lo que la compañía describe como la primera planta de cátodo en las Américas, en Giga Texas.

No es solo una foto de prototipo. El anuncio amarra el cátodo in-house al escalado del Cybercab, cuya producción ya había arrancado en el verano. Encaja con la misma línea de baterías propias que ya se ve en pruebas de cátodo seco 4680 en Cybertruck: menos dependencia de proveedores externos y, en teoría, más control de costo y suministro cuando el robotaxi deje de ser demo.

Todavía falta ver volúmenes reales y si el cátodo casero sostiene la cadencia que Tesla promete para el programa. De momento el dato verificable es el primer vehículo de la línea con ese material y el ancla geográfica en Texas.

Para quien sigue el mapa competitivo del robotaxi, el mensaje es claro: Tesla no solo diseña el vehículo; quiere cerrar el eslabón químico de la batería bajo el mismo techo.