Tesla Europa había apuntado al 6 de octubre como fecha posible para un voto paneuropeo del Full Self-Driving Supervised. La agenda borrador del Comité Técnico de Vehículos de Motor (TCMV) dice otra cosa. Según Reuters y Electrek, ese día solo hay unos 25 minutos de “continuación de discusiones” sobre la petición neerlandesa de autorización bajo el artículo 39. No hay voto en la lista.
El atajo técnico viene de Países Bajos. El RDW aprobó el FSD Supervised en abril vía excepción para tecnologías nuevas; ahora busca que esa autorización nacional se vuelva válida en toda la UE. Varios países ya la reconocen de forma mutua —Electrek cuenta Dinamarca, Bélgica, Estonia, Lituania, Eslovenia y Chequia, además de los propios Países Bajos—, pero eso no alcanza para la mayoría cualificada: hace falta el respaldo de estados que sumen al menos el 65% de la población del bloque.
El siguiente TCMV, con la agenda actual, no vuelve a reunirse hasta diciembre. Esa queda como la ventana más temprana aparente. Elon Musk respondió con un “sigh” en X cuando circuló el aplazamiento, reportó Reuters. No es el primer deslizamiento del calendario: la aprobación neerlandesa ya había saltado de febrero a abril, y el verano paneuropeo que se mencionó en su momento tampoco llegó a voto.
El contexto de esta semana tampoco ayuda. Un test de un grupo de seguridad peatonal en Bruselas, recogido por Electrek, encontró que el FSD superó el límite en el 55% de los tramos a 30 km/h que midieron. Francia sigue sin reconocer la aprobación neerlandesa; Suecia ha pedido que se quite la opción de circular por encima del límite marcado. Para dueños y compradores en México el software europeo no cambia el auto de mañana, pero sí marca el ritmo con el que Tesla puede vender “FSD Supervised” como argumento global. De momento, octubre quedó en conversación y el semáforo pasó a diciembre —si es que el comité llega a votar entonces.