35,000 contra 150,000. Esa es la distancia entre los Chevrolet Bolt que la planta de Fairfax, Kansas, iba a producir y los que saldrán antes de que termine la corrida en el primer trimestre de 2027, según Dontay Wilson, presidente de la sección local de la UAW. Lo dijo a Reuters y aclaró que es un cálculo del sindicato basado en el ritmo diario, no una cifra de GM. La empresa no dio número: “evaluamos continuamente la dinámica del mercado y la demanda”, respondió.
Las ventas explican el recorte. El nuevo Bolt salió a principios de año desde US$27,600 y GM vendió 4,224 unidades hasta agosto, según Reuters. La marca siempre lo presentó como una “corrida limitada”, y el mercado eléctrico cayó tras el fin del crédito fiscal federal de US$7,500 en septiembre de 2025. Electrive recuenta la ficha: batería LFP de 65 kWh, unos 410 km de autonomía y carga rápida de hasta 150 kW. GM acumula US$10,900 millones en cargos ligados a eléctricos desde el segundo trimestre de 2025.
En la planta el efecto es directo: se pospuso el regreso del segundo turno y casi 1,000 empleados siguen en paro indefinido, según Wilson.
Aquí entra México. Fairfax recibirá la Equinox de gasolina, hoy hecha en México, y la próxima generación del Buick Envision, que hoy llega de China. GM anunció en junio de 2025 que la Equinox arrancaría en Kansas a mediados de 2027, según CNBC; la Envision, en 2028, según USA Today. Esa Equinox se arma en San Luis Potosí, de acuerdo con GM México citada por Vanguardia y con Mexico Business News, y en 2025 la empresa aseguró que la planta potosina seguiría fabricándola además de la nueva línea estadounidense. Una fuente citada entonces por CNBC habló de producción adicional a la mexicana, que abastecería otros mercados.
O sea, “se muda” es una simplificación: de momento es una segunda fuente para Estados Unidos. Habrá que ver cuánto volumen de exportación conserva San Luis Potosí cuando Kansas esté a pleno ritmo.