“Ya estamos operando de nuevo” (“we are back up and running”). Con esa frase Jim Farley dio por cerrado el problema de un proveedor que frenó la producción de la F-150, según Reuters. El CEO de Ford habló el miércoles con reporteros durante un evento, no nombró a la empresa y admitió que el tropiezo sí afecta las ventas mayoristas del tercer trimestre, es decir, las unidades que Ford entrega a sus distribuidores. Aun así, se dijo “muy optimista”.
Lo que pasó: según un memo que vio Reuters, se cancelaron todos los turnos de la planta de camiones de Dearborn, Michigan, del jueves 24 al martes 29 de septiembre, y Kansas City perdió turnos por la misma causa. CDG News reporta, con un vocero de Ford, que Dearborn volvió a producción completa el 29; Ford Authority, citando al Detroit Free Press, dice que fue un día antes de lo previsto y que Ford aprovechó la pausa para hacer reparaciones. En Kansas City, la UAW contó 15 turnos de F-150 cancelados en septiembre. La planta de Kentucky, que arma las Super Duty, subió su ritmo.
La causa sigue sin nombre. Algunos trabajadores hablaron de falta de aluminio, pero Reuters, con una fuente al tanto, sostiene que no tiene relación con Novelis. Farley añadió que Ford ya está “totalmente recuperada” de los dos incendios que a finales de 2025 dañaron la planta de ese proveedor de aluminio en Oswego, Nueva York, y que recortaron la producción de camionetas buena parte del año.
El golpe llega en mal momento. Las ventas de la Serie F en Estados Unidos cayeron 10.9% entre enero y agosto, a 494,060 unidades, según el reporte mensual de Ford; Reuters lo redondea a 11%. Y Cox Automotive proyecta, según Reuters, que Hyundai y Kia juntas superarían a Ford en ventas del tercer trimestre por primera vez.
La Serie F lleva 44 años como el vehículo más vendido de EE.UU., según Reuters, así que cada turno perdido cuenta. Habrá que ver en las cifras del trimestre cuánto pesó la semana en blanco.