Lo más relevante del cierre de año de BYD en México no es el sorteo, sino el enchufe. La marca informó a El Heraldo de México que en noviembre llegarán al país los primeros cargadores de su sistema Flash Charging, con potencias de hasta 1,500 kW, y que antes de que termine 2026 lanzará un modelo de más de 480 hp, aún sin nombre.

Las cifras de carga son de BYD: en vehículos compatibles, de 10% a 97% en unos nueve minutos; los modelos de generación anterior que también sean compatibles irían de 20% a 80% en cerca de 30 minutos. BYD liga los nueve minutos a su Blade Battery 2.0, y no ha detallado qué autos vendidos en México la traen.

En julio, Arturo Gutiérrez, director de red de BYD México, explicó a Expansión que los modelos actuales podrán conectarse, pero sin la velocidad máxima: una carga de unos 40 minutos bajaría a entre 25 y 30. “Primero va a ser el cargador y luego el vehículo”, dijo. Expansión reportó entonces un plan de alrededor de 100 estaciones Flash en el país, con dos puntos de carga cada una; BYD no ha publicado ubicaciones ni calendario. En Europa, el primer modelo con esta tecnología es el Denza Z9 GT, que según Autospecs también llegará a México.

El resto de la agenda es comercial. La campaña “Test Drive de tus Sueños” corre de octubre a diciembre en distribuidores participantes y rifa, entre otros premios, una BYD M9 2026 y viajes a Europa. BYD prepara además un esquema de crédito con pago final, BYD Balloon, y un cotizador con BBVA y Banorte. El modelo de más de 480 hp tendrá una prueba para medios en Baja California Sur.

El contexto ayuda a leer la apuesta. BYD vendió cerca de 40 mil autos en México en 2024 y después desistió de su planta en el país, según El Economista. Sin producción local, la carga ultrarrápida es su promesa más visible. El reto será que esos cargadores aparezcan donde la gente maneja, no solo en las agencias.