Las quejas no son nuevas, pero ahora se juntan en un solo expediente. El Heraldo de México publicó este jueves una investigación según la cual GAC Motor México, que llegó al país en noviembre de 2023, arrastra problemas con clientes, distribuidores y proveedores. El diario afirma, con información que dice haber recabado, que hay bonos comprometidos con distribuidores sin pagar que en algunos casos suman al menos cuatro millones de pesos. Son señalamientos del medio: en su nota no aparece postura de la marca y no encontramos una respuesta pública de GAC México.
Del lado del cliente, El Heraldo recoge esperas de hasta cuatro meses por refacciones para modelos como GS8 y Emzoom, y problemas para hacer válidas garantías tras el cierre de agencias. En octubre de 2025, la empresa reconoció que su red bajó de 43 a 38 puntos por una reestructuración; en agosto habló de 30 distribuidoras y de llegar a 40 al cierre de año, según El Economista. Cuando cerró Saltillo, en marzo, GAC comunicó que mantenimientos, garantías y reparaciones se atenderían en Monterrey, reportó Zócalo.
El proyecto industrial también está en el aire. GAC anunció en abril que ensamblaría en México en el segundo semestre; en agosto, ante El Economista, ubicó el arranque en el cuarto trimestre bajo esquema SKD, sin sitio ni inversión, y dijo haber vendido 16,500 autos en casi tres años. LDR Solutions descartó fabricar para la marca, según la Secretaría de Economía. Y la matriz perdió 4,466.9 millones de yuanes en el primer semestre, 75.98% más que un año antes, cifra dentro del rango que el propio grupo había anticipado.
Nada de esto equivale a una salida del país, y GAC sostiene en público su plan de largo plazo. Pero si tienes un GAC, conviene moverse con papeles en mano. La garantía debe cubrir las fallas de fábrica; si el proveedor no responde en 10 días naturales, puedes ir a Profeco con identificación, contrato o factura y los datos del vendedor para iniciar una conciliación, explica El Universal con base en la norma NOM-160.