Mientras GM cuenta eléctricos perdidos, Toyota cerró el tercer trimestre en positivo. Toyota Motor North America vendió 633,223 vehículos en Estados Unidos entre julio y septiembre, 0.6% más que hace un año, según su comunicado del 1 de octubre. De esos, 363,367 fueron electrificados (híbridos, híbridos enchufables y eléctricos), 28.5% más, equivalentes a 57.4% del volumen.

Septiembre fue mejor que el trimestre: 201,306 unidades, 8.4% más, con 58.2% electrificado. La compañía asegura que la división Toyota alcanzó una mezcla electrificada de 61%, la más alta de su historia, y que mantiene de los incentivos más bajos entre los fabricantes de gama completa. InsideEVs atribuye parte del empuje a la gasolina cara por la guerra de Estados Unidos en Irán, que ha movido a compradores hacia los híbridos.

La comparación que hizo Electrek es la de los eléctricos puros. El bZ, sucesor del bZ4X, suma 24,994 unidades de enero a septiembre, 103% más, según InsideEVs, por encima de las 18,154 de la Chevrolet Equinox EV, que fue el eléctrico más vendido de GM en 2025. Todavía queda detrás del Hyundai Ioniq 5, con 31,112. El C-HR eléctrico lleva 7,215 y el bZ Woodland, 2,600; en Lexus, el RZ suma 10,214. Toyota solo publica cifras por modelo mensuales y acumuladas, no por trimestre.

El mismo día, la marca abrió en Saline, Michigan, su Battery Center of North America, de 30,000 pies cuadrados, para evaluar y desarrollar baterías de híbridos, enchufables, hidrógeno y eléctricos.

¿Y México? El reporte no incluye datos del país, pero hay contexto. En julio, Toyota anunció una inversión de US$3,600 millones para ampliar su planta de San Antonio, Texas, y llevar ahí para 2030 la producción de la Tacoma que hoy se arma en Tijuana, informó El País. Toyota México dijo a ese diario que mantiene sus operaciones habituales en Baja California y Guanajuato. La lectura para las plantas mexicanas es clara: el crecimiento de Toyota en Estados Unidos no se traduce, por ahora, en más trabajo de este lado de la frontera.