La Blazer de gasolina deja de fabricarse este viernes en Ramos Arizpe y se lleva cerca de 200 puestos. GM confirmó el ajuste, que alcanza a líderes de grupo, supervisores y técnicos y equivale a alrededor de 4% de la plantilla del complejo, según Telediario y Cluster Industrial; Info7 sitúa esa plantilla en unos 5,000 trabajadores. “Estamos ajustando nuestra fuerza laboral en línea con el plan de manufactura a futuro”, dijo la empresa, que asegura haber pagado las liquidaciones conforme a la Ley Federal del Trabajo.
El fin de la Blazer de combustión estaba anunciado desde el año pasado, y la Secretaría del Trabajo de Coahuila ofreció asesoría y bolsa de empleo. Luis Olivares Martínez, funcionario estatal citado por El Siglo de Torreón, sostuvo que no se trata de un recorte nuevo, sino del cierre de un proceso previo que debe concluir antes de que termine octubre.
En la planta quedan eléctricos: Equinox EV, Blazer EV y Cadillac Optiq. Ahí está el problema. En el tercer trimestre, GM vendió en Estados Unidos apenas 1,905 Equinox EV, 92.4% menos que un año antes, y la Blazer EV cayó 84.4%; el Optiq, con 4,550, fue su eléctrico más vendido. En enero, la empresa ya había recortado unos 1,900 empleos en Ramos Arizpe y dejado un solo turno, según Mexico Business News.
El relevo mira al mercado nacional. El espacio de la Blazer servirá para ensamblar la Chevrolet Groove desde 2027 y después el Aveo, dos modelos que GM importaba de China y que perdieron competitividad con el arancel mexicano de 50% a esos autos, explicó Expansión en mayo, cuando GM anunció una inversión de 1,000 millones de dólares. Francisco Garza, director de GM México, habló entonces de 80,000 unidades en el primer año de ambos programas.
Alberto Piñones, consejero del Clúster de la Industria Automotriz de Coahuila, dijo a Cluster Industrial que GM busca socios locales para componentes de tren motriz del Groove y el Aveo, en parte para sustituir piezas chinas. Mientras, la planta cambia gasolina por eléctricos que se venden poco.