Una HR-V azul con destino a Estados Unidos fue la unidad 2 millones de la planta de Honda en Celaya. Salió de la línea el 28 de septiembre, informó la compañía, según recogieron AM, Autocosmos y México Industry. El primer millón había llegado en 2021, unos siete años después del arranque en febrero de 2014; el segundo tardó alrededor de cinco.

Parte de la aceleración se explica por capacidad. Celaya empezó con 800 vehículos diarios, subió a 840 y hoy llega a 900, detalló a AM David Gómez, vicepresidente de Manufactura de la planta. También por concentración: en 2020 Honda decidió que toda su producción de autos en México se haría en Guanajuato, y la planta de El Salto, Jalisco, quedó para motocicletas, productos de fuerza y refacciones.

La lista de modelos es corta. Primero el Fit (2014–2020), luego la primera HR-V (2015–2022), la segunda generación desde 2022 y, desde 2025, el Acura ADX, el primer Acura fabricado en México. El complejo también produce transmisiones CVT. El camino tuvo tropiezos: una inundación en 2018, la pandemia en 2020 y la escasez de chips en 2022, recapituló AM.

Del lado del comprador, las ventas en Estados Unidos ayudan a entender el ritmo. American Honda reportó que la HR-V marcó récord en el tercer trimestre pese a inventarios bajos, con 12,445 unidades en septiembre (+14.5%), y que el ADX creció 22% en el trimestre y suma 25,211 en el año. En total, Honda vendió allá 392,341 vehículos de julio a septiembre, 9.3% más, mientras GM y Ford bajaban 5.5% y 6.6%.

En Celaya, el reto que plantea el sector privado es otro. Jorge Gámez Campos, presidente del CCE local, dijo a AM que hace falta que “una mayor parte del valor que generan estas grandes empresas se quede en la economía local”, con proveedores y talento de la región. Mientras la demanda estadounidense de la HR-V aguante, Celaya tiene trabajo; el reto local es que ese volumen deje más que empleo de ensamble.