Ford entra al cuarto trimestre con un mensaje de inventario: los distribuidores piden más F-Series y más Mustang Mach-E, dijo Rob Kaffl, director de ventas y relaciones con dealers en Estados Unidos, en la llamada del 2 de octubre que retomó el Detroit Free Press el 5. “Although the sales are down year-over-year, the demand remains strong” (aunque las ventas bajaron respecto al año pasado, la demanda sigue fuerte), afirmó, tras contar que un dealer tenía ese mismo día a dos clientes buscando un Mach-E concreto.
Los números del trimestre no acompañan esa frase. El Mach-E vendió 5,574 unidades, 72.4% menos que un año antes, cuando el crédito de 7,500 dólares todavía empujaba. Ford totalizó 509,764 vehículos (−6.6%), casi plano si se quitan Escape y Corsair. Erich Merkle, jefe de análisis de ventas, añadió que la Maverick híbrida ya superó las 70,000 en el año; el comunicado de Ford precisa 74,300, récord, tras un tercer trimestre de 27,793 (+59.6%).
La Fathom, la pickup eléctrica mediana, llega a inicios del próximo año desde unos 29,000 dólares, dijo Merkle. La producción de Super Duty marcó 110,275 unidades en el trimestre, la mejor en 19 años (+4.4%). Sobre el diésel caro, Kaffl dijo que vigilan el precio y que todavía no ven impacto en la demanda de pickups.
El tropiezo de piezas no se fue del todo. Farley dio por resuelto el proveedor a finales de septiembre, pero el Local 249 del UAW reportó que Ford canceló el turno nocturno de la F-150 el 1, 2 y 3 de octubre por falta de piezas, según el Free Press.
En México, el Mach-E sale de Cuautitlán, donde Ford armó 7,559 en el trimestre, más de lo que vendió en Estados Unidos, y la Maverick híbrida se produce en Hermosillo, según EV y El Imparcial. El cierre de año de Ford depende de pickups e híbridos; el eléctrico de Cuautitlán aporta demanda de dealers, no de volumen.