General Motors admite que no puede quedarse fuera del boom híbrido. Mike Anderson, vicepresidente de ingeniería de propulsión, dijo a CNBC que los híbridos son “parte del plan” y que “we’re not tone deaf to our customers” (no somos sordos a lo que piden los clientes), aunque se negó a hablar de fechas ni modelos. Quartz retoma la misma entrevista.
Hoy GM vende un solo híbrido en Estados Unidos, una versión del Chevrolet Corvette. Su último gran intento fue el Volt enchufable, descontinuado en 2019. El contraste con Toyota, Honda, Hyundai y Kia, que marcan récords de híbridos, es el mismo que contamos en septiembre: la marca se quedó mirando desde la orilla.
Mary Barra dijo en enero que estudiaba PHEV e híbridos convencionales y que vendría “un puñado” de modelos, sin calendario. A mediados de 2024, GM había prometido PHEV para 2027, cuando todavía pesaban normas de emisiones más estrictas que la administración Trump después suavizó o eliminó, según CNBC.
Quien sí pone fechas es un tercero. Casey Selecman, de AutoForecast Solutions, espera PHEV de GM entre finales de 2027 e inicios de 2028, con unas 70 millas de autonomía eléctrica, del Equinox a la Silverado, y atribuye la cautela a errores pasados de la compañía con preferencias de tecnología. Cox Automotive midió en el segundo trimestre un récord: los híbridos fueron 16.3% de las ventas de EE.UU., 23% más que un año antes, frente a alrededor de 5.8% de los eléctricos.
Anderson añadió que la estrategia será una mezcla de tecnología propia y de proveedores, según costo y segmento. Ford y Stellantis, dijo CNBC, ya se apoyaron en proveedores para acelerar. En México, GM fue la segunda marca en septiembre, con 16,546 unidades, según Autocosmos; la nota de CNBC no habla de este mercado.