Stellantis va a detener una semana cada una de sus dos plantas de camiones en Saltillo, Coahuila. Miguel Ceballos, director de Comunicación y Relaciones Públicas de Stellantis México, lo confirmó a Vanguardia: Saltillo Truck Light Duty, donde se arma la Ram 1500, y Saltillo Heavy-Duty Truck, por cambio de línea, mantenimiento y entrenamiento de personal. La empresa pagará el salario completo; no anunció despidos ni cierre.

Lo que faltan son las cifras. Ceballos no dio fecha de inicio ni de reinicio, ni cuántos trabajadores o unidades se afectan, y tampoco dijo si las dos pausas serán al mismo tiempo o una tras otra. The Rio Times, que retoma la nota de Vanguardia, subraya esos huecos.

El contexto del grupo ayuda a leer el aviso. En Windsor, Ontario, Stellantis vuelve a parar tres semanas más por aranceles y demanda, como contamos el 3 de octubre. En abril de 2025, la misma armadora ya detuvo líneas en Saltillo y Toluca, entonces ligadas a la política arancelaria de Trump, según El Universal. Esta vez Ceballos habla solo de mantenimiento y cambios de línea.

Un mes antes, Automotive News reportó, citando a dos proveedores, que Stellantis les pidió cotizar el costo de mover la producción de las Ram Heavy Duty (2500 a 5500) de Saltillo a la planta de Warren, en Michigan. Mexico Now y MarkLines lo recogieron: es un estudio preliminar, no una decisión; un vocero de Stellantis lo descartó como “especulación”. Nada publicado liga ese ejercicio con el paro de esta semana.

Para Coahuila, el Complejo Saltillo es el corazón de las pickups Ram que van a Estados Unidos. Un paro de una semana con sueldo pagado no es un cierre, pero llega justo cuando el T-MEC y los aranceles definen dónde conviene armar esas camionetas.